Mi Mariscal
El primer software de América Latina para la gestión integral de campañas electorales territoriales

De contactos a votos reales.

Cada puerta tocada, cada promesa hecha y cada peso gastado en la calle: con nombre, hora y lugar. En una sola plataforma, el mismo día en que ocurre.

Pedir una demostración Ver por qué existe Sin compromiso · Se la mostramos con datos reales
Mapa esquemático de un territorio: las manzanas ya trabajadas aparecen resaltadas y una ruta atraviesa el sector
Trabajado hoy Pendiente Equipo en ruta
Nada se reporta a ciegasCada registro nace con su prueba
Nada se pierdeDel primer saludo al día de la elección
Nada se detieneFunciona sin señal y sin catastro
Por qué existe

Usted no dirige su campaña. Dirige lo que le cuentan.

Y lo que le cuentan llega tarde, llega redondeado y llega de quien tiene algo que perder si le cuenta la verdad.

01

Le reportan visitas que nunca ocurrieron.

Alguien llenó cien fichas el domingo por la noche, en su casa, con nombres de la lista. Usted lo paga igual, y descubre el hueco el día de la elección — cuando esas casas no votan.

02

La señora que le pidió algo en marzo no vuelve a saber de usted.

Se lo dijo a un brigadista que ya no está, quedó en un cuaderno que nadie transcribió, y en octubre ella se acuerda perfectamente de que usted prometió y no volvió.

03

Su estructura se ve enorme en el papel y se evapora el día D.

Los números que le pasaron cada semana eran buenos. El problema es que nadie podía comprobarlos, y para cuando se nota ya no hay tiempo de corregir nada.

La respuesta

El trabajo de calle, convertido en decisiones el mismo día.

Mi Mariscal no es un tablero que alguien rellena por la noche. Es lo que está pasando en su territorio mientras usted lo mira.

Ve dónde está su gente

Cada equipo en el mapa, en vivo, y por dónde pasó hoy. Deja de preguntar por radio y deja de creer en el reporte del viernes.

Se acabó dirigir a ciegas

Sabe qué pide su territorio

Miles de comentarios sueltos convertidos en una agenda ordenada por lo que de verdad conviene resolver antes. No por quién gritó más fuerte.

Su plan de gobierno, escrito por los vecinos

Vuelve a hablarle a cada persona

Por el canal que ya usa y recordando lo que se le prometió. Nadie recibe dos veces el mismo mensaje, y nadie se queda sin respuesta.

Toda la fidelización, en un solo lugar
Cómo funciona

Un contacto no sirve de nada si se queda en contacto.

Aquí cada paso queda enganchado al siguiente. Ese enganche es todo el producto.

Paso 1

Se toca la puerta

El equipo registra al vecino ahí mismo, con o sin señal.

Paso 2

Queda la prueba

Ese registro nace con constancia del sitio, la hora y quién lo hizo.

Paso 3

Se escucha

Lo que esa persona pidió queda escrito, clasificado y con dueño.

Paso 4

Se responde

Se le vuelve a hablar sabiendo qué se le prometió y cuándo.

Paso 5

Se moviliza

El día D sabe a quién sacar, dónde vota y quién responde por él.

Eso es lo que convierte un saludo en la puerta en un voto en la urna.

Lo que nadie le quiere decir

El dinero de su campaña se va en gente caminando. ¿Cuánta caminó?

Es la pregunta más cara de una campaña electoral y hasta hoy no tenía respuesta. Ahora la tiene, casa por casa.

Cada registro trae su prueba Dónde se hizo, a qué hora y quién lo hizo. No es un reporte: es un hecho.
Se ve el recorrido, no el total El camino que hizo cada equipo hoy, sobre el mapa, sin depender de quien lo cuenta.
Lo que se paga tiene respaldo Uno por uno. Y el que trabaja bien queda demostrado, que es la otra mitad del asunto.
El equipo lo sabe desde el primer día Y eso solo, sin decir nada más, cambia cómo se trabaja en la calle.
Sí, funciona en su territorio

Nació en campo, no en una oficina.

Con equipos grandes, cobertura mala, barrios sin nomenclatura y plazos que no se mueven. Las excusas de siempre ya están resueltas.

«En ese barrio no hay señal» El equipo registra sin cobertura y todo sube al volver. Nada se pierde.
«Ahí no hay ni direcciones» Funciona del distrito a la manzana y de la manzana a la puerta, aunque no exista catastro.
«Mi estructura tiene cinco niveles» Cada quien ve lo suyo. Un jefe de zona ve su zona; nadie ve la operación entera por descuido.
«Mi campaña no es igual a otra» Formularios, categorías, criterios y prioridades se cambian desde el panel, sin programar.
«¿Y los datos de la gente?» Consentimiento, rastro de quién miró qué y borrado a petición. Cumplir la ley no es un módulo aparte.
«Ya terminó la campaña» Entonces empieza gobernar, que tiene el mismo problema. La plataforma sigue sirviendo igual.
Quién lo hizo

El software no gana elecciones. Las gana la organización. Esto es organización, escrita en software.

Mi Mariscal no lo diseñó un equipo de producto imaginando cómo es una campaña electoral. Lo diseñó quien lleva veinte años dentro de ellas.

Más de 20 años en campañas electorales de América Latina Creado por un estratega electoral, no por un proveedor de software.
Estrategia, logística y seguimiento Pensado desde lo que una operación necesita de verdad: cómo se organiza el territorio, cómo se mueve la gente y cómo se comprueba que el trabajo se hizo.
Y para gobernar después de ganar Una gestión de gobierno tiene el mismo problema y las mismas crisis potenciales: enterarse de lo que pasa en la calle antes de que estalle.
Parte de un stack completo Una familia de soluciones pensadas para ganar elecciones y para gobernar de cara a la ciudadanía.
El stack

La cabeza y los pies, del mismo autor.

Mi Mariscal se usa solo. Pero pocas campañas tienen las dos cosas — quién sabe qué decir y quién comprueba que se dijo — trabajando con la misma información.

Mi Mariscal Los pies: el territorio La calle, el equipo, el vecino y lo que pide. Convierte el trabajo de campo en información que se puede usar el mismo día.
Cerebro La cabeza: la estrategia El primer estratega híbrido: humano e inteligencia artificial. Su estrategia, su argumentario y su investigación disponibles para todo el equipo por WhatsApp, a cualquier hora. Vigila la agenda y a los rivales, avisa cuando algo se mueve, y juzga cada pieza —un video, un discurso, un mensaje— antes de que salga.

Uno sabe qué hay que decir. El otro sabe si se dijo, dónde y a quién.

Atención ciudadana automatizada Conversaciones a escala por los canales que la gente ya usa.
Escucha y reputación digital Qué se dice, dónde se enciende y cuándo hay que responder.
Medición y auditoría Encuestas y control, para decidir con datos que resisten preguntas.
El siguiente paso

Pida una demostración. Traiga sus preguntas difíciles.

Se la mostramos con datos reales, no con una presentación. Media hora y usted decide.

  • Le enseñamos su territorio, no un ejemplo genérico
  • Respondemos qué pasa cuando no hay señal, ni catastro, ni tiempo
  • Sin compromiso y sin instalar nada